La otorrea (del griego antiguo οὖς — oído y ῥέω — flujo) es un término médico que se refiere a cualquier salida de líquido del conducto auditivo externo. La otorrea no es una enfermedad independiente, sino un síntoma de una amplia gama de condiciones patológicas que afectan al oído externo, medio o interno, así como a las estructuras adyacentes.
La naturaleza de la secreción (su color, consistencia y olor) es una característica diagnóstica clave que ayuda a determinar la causa y la ubicación del proceso patológico. El diagnóstico preciso y tratamiento de la afección subyacente que causa la otorrea son fundamentales para prevenir complicaciones y preservar la audición.
Las causas de la otorrea son variadas y generalmente se clasifican según el tipo de exudado.
Los principales tipos y sus causas:
Cualquier otorrea requiere una visita obligatoria a un otorrinolaringólogo. La búsqueda diagnóstica incluye la recopilación de la anamnesis, la aclaración de los síntomas acompañantes (dolor, pérdida de audición, mareo, fiebre) y un examen de oído obligatorio: otoscopia o endoscopia.
Durante el examen, el médico evalúa el estado de la piel del conducto auditivo y de la membrana timpánica, identificando el origen de la secreción (inflamación, perforación, pólipo, tumor). Para identificar el patógeno y seleccionar la terapia, se realiza un examen bacteriológico de la secreción. Si se sospecha daño en el oído medio y las estructuras óseas, se prescriben audiometría y tomografía computarizada de los huesos temporales. El tratamiento está dirigido a eliminar la causa subyacente: terapia con antibióticos para las infecciones, cierre quirúrgico de la perforación, etc.
El objetivo principal del diagnóstico es determinar el origen anatómico de la secreción. Es necesario distinguir claramente entre la otitis externa, en la que la patología se limita al conducto auditivo, y la otitis media, que implica la presencia de perforación de la membrana timpánica. La presencia de pérdida auditiva, tinnitus o mareos casi siempre indica afectación del oído medio o interno. Lo más importante es la detección oportuna de la otorrea de líquido cefalorraquídeo, que es potencialmente mortal debido al riesgo de desarrollar meningitis. Cualquier secreción acuosa del oído después de un traumatismo craneal debe considerarse una licuorrea hasta que se demuestre lo contrario.
Enlace copiado correctamente en el portapapeles
¡Gracias!
¡Tu mensaje ha sido enviado!
Nuestros expertos se pondrán en contacto contigo en breve. Si tienes más preguntas, ponte en contacto con nosotros en info@voka.io.