El osteoma (del latín osteoma) es un tumor benigno de crecimiento lento que consiste en tejido óseo maduro altamente diferenciado. Se caracteriza por la ausencia de crecimiento invasivo y metástasis. Histológicamente, el osteoma es prácticamente indistinguible del hueso compacto o esponjoso normal.
Lo más frecuente es que esta neoplasia se localice en los huesos del cráneo y el esqueleto facial, especialmente en las paredes de los senos paranasales. Los osteomas de los huesos largos tubulares son extremadamente raros. Los osteomas múltiples pueden ser una de las manifestaciones del síndrome de Gardner hereditario, lo que requiere un estado de alerta oncológico.
La causa exacta del desarrollo del osteoma no se comprende por completo. Existen varias teorías sobre su origen, según las cuales los osteomas pueden desarrollarse como resultado de un traumatismo, una inflamación crónica (por ejemplo, sinusitis) o representar un defecto del desarrollo (hamartoma) en lugar de un verdadero tumor.
Desde el punto de vista patológico, se distinguen tres tipos de osteomas:
Estos tumores crecen muy lentamente, a lo largo de muchos años, debido a la estratificación aposicional del tejido óseo producida por los osteoblastos.
La mayoría de los osteomas son pequeños, asintomáticos y se descubren incidentalmente durante exámenes radiográficos realizados por otros motivos. Las manifestaciones clínicas se producen cuando el tumor alcanza un tamaño significativo y comienza a ejercer presión sobre las estructuras anatómicas adyacentes.
Los síntomas dependen de la ubicación del osteotoma:
El diagnóstico se basa en los datos de radiografía y tomografía computarizada (TC), donde el osteoma se visualiza como una formación de alta densidad claramente definida. Los osteomas asintomáticos no se pueden tratar y solo requieren observación. La extirpación quirúrgica está indicada cuando aparecen síntomas clínicos o un defecto cosmético pronunciado.
El osteoma debe diferenciarse de otros tumores y lesiones formadoras de hueso. A diferencia del osteoma osteoide, el osteoma suele ser indoloro. Se diferencia del osteosarcoma maligno por sus contornos claros y uniformes, la falta de destrucción de la capa ósea cortical, la ausencia de un componente de tejido blando y su crecimiento extremadamente lento. Si se detectan múltiples osteomas, debe descartarse el síndrome de Gardner, que se asocia con un alto riesgo de cáncer de colon.
Enlace copiado correctamente en el portapapeles
¡Gracias!
¡Tu mensaje ha sido enviado!
Nuestros expertos se pondrán en contacto contigo en breve. Si tienes más preguntas, ponte en contacto con nosotros en info@voka.io.