Una hemorragia nasal posterior es un tipo de hemorragia nasal (epistaxis) cuyo origen se encuentra en las secciones posteriores de la cavidad nasal. A diferencia de la hemorragia anterior, que es mucho más común, la hemorragia posterior suele ser más masiva, más difícil de detener y es potencialmente mortal.
La gravedad de la hemorragia posterior está determinada por su origen anatómico. La sangre proviene de las ramas de la arteria esfenopalatina (a. sphenopalatinaa. sphenopalatina), un vaso bastante grande que forma el plexo vascular de Woodruff en las secciones posteriores de la cavidad nasal. Esto requiere métodos de hemostasia más complejos e invasivos en comparación con la hemorragia anterior.
Las hemorragias nasales posteriores son más comunes en adultos mayores y generalmente se asocian con enfermedades sistémicas más que con causas locales.
Los principales factores predisponentes:
La sangre procedente de las secciones posteriores de la cavidad nasal no puede salir fácilmente, por lo que fluye principalmente por la pared posterior de la faringe. Esto conlleva a su deglución o expectoración, que es el principal marcador clínico.
El cuadro clínico de la hemorragia posterior difiere significativamente del de la hemorragia anterior y requiere atención médica de urgencia, generalmente en un entorno hospitalario.
Síntomas característicos:
Detener la hemorragia posterior requiere métodos especiales. Técnicas simples como pellizcar la nariz son ineficaces. El método principal es el taponamiento nasal posterior mediante catéteres con balón especiales o tampones de gasa. Si el taponamiento resulta ineficaz, se utilizan métodos quirúrgicos (coagulación endoscópica, clipaje o ligadura de la arteria esfenopalatina) o embolización angiográfica del vaso.
La principal tarea diagnóstica consiste en distinguir la hemorragia posterior de la hemorragia anterior y determinar su causa. El signo clave que indica la localización posterior es la presencia de sangre en la orofaringe durante la faringoscopia en ausencia de una fuente visible en las secciones anteriores de la nariz durante la rinoscopia. Cualquier sangrado masivo, bilateral o recurrente, especialmente en un paciente anciano con hipertensión, debe generar sospechas de hemorragia posterior. Una vez que cesa la hemorragia, es obligatorio realizar una endoscopia para descartar una causa tumoral, especialmente en casos de hemorragia unilateral recurrente.
Mencionado en
Enlace copiado correctamente en el portapapeles
¡Gracias!
¡Tu mensaje ha sido enviado!
Nuestros expertos se pondrán en contacto contigo en breve. Si tienes más preguntas, ponte en contacto con nosotros en info@voka.io.